Leche, yogur, quesos, mantequilla y huevos son parte de casi cualquier lista de compras. En esta categoría también encuentras bebidas vegetales para quienes prefieren alternativas sin lactosa de origen animal. Elisa compara cada producto entre supermercados para que no pagues de más en lo que compras todas las semanas.
Tipos de lácteos y huevos
Leche. Entera, semidescremada, descremada y sin lactosa, en caja o en formatos familiares. La leche en caja cerrada no necesita refrigeración hasta que se abre.
Yogur y postres lácteos. Yogures batidos, griegos, con frutas o con cereales, y postres como flanes y sémolas. Los packs de varias unidades suelen bajar el precio por unidad.
Quesos. Mantecoso, gauda, chanco, parmesano, quesillo y quesos untables, laminados, en trozo o rallados. El queso en trozo suele rendir más que el laminado y se conserva mejor bien envuelto.
Huevos. En bandejas de distintos tamaños y calibres. Conviene revisar la fecha de consumo y guardarlos en el refrigerador.
Mantequilla y margarina. Con sal, sin sal y en formatos para untar o cocinar.
Bebidas vegetales. De almendra, avena, soya y otras, con o sin azúcar.
Preguntas frecuentes
¿Cómo comparo precios entre formatos distintos?
Mira el precio por litro o por kilo, no solo el precio del envase: un formato más grande no siempre es más barato. Para hacer la cuenta, divide el precio por los litros o kilos que trae el envase.
¿Cuánto dura un lácteo abierto?
Una vez abiertos, la leche y el yogur conviene consumirlos en pocos días y mantenerlos refrigerados. Sigue siempre las indicaciones del envase.
¿Cómo me ayuda Elisa con los lácteos?
Elisa compara cada producto de tu lista entre supermercados, considera las promociones vigentes y arma tu compra en uno o dos súper, con un solo pago. Si un producto no está, te propone uno equivalente para que tú decidas.